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Miércoles 26 de abril de 2017
Andador motorizado para niños Andador motorizado para niños
Juan Carlos González Islas es ingeniero en electrónica y en telecomunicaciones. Él, junto con un grupo de profesores y alumnos de la Universidad de... Andador motorizado para niños

Juan Carlos González Islas es ingeniero en electrónica y en telecomunicaciones. Él, junto con un grupo de profesores y alumnos de la Universidad de Tulacingo, en el Estado mexicano de Hidalgo, diseñaron un andador simple y efectivo, que ayuda a dar sus primeros pasos a niños con dificultades motrices.

Buscando construir algo que fuera útil a la comunidad, concurrieron al Centro de Rehabilitación Integral de Hidalgo, donde constataron que las andaderas comerciales para pequeños que se utilizaban en dicha institución tenían un problema bastante serio: casi todas ellas necesitan de la ayuda de un adulto, que es quien debe arrastrarla o trasladarla. Dado el tamaño del aparato, la postura del asistente, lejos de ser la ideal, suele provocar en él dolores de espalda y algunos hasta problemas de cierta magnitud en la columna.
Es por ello que decidieron realizar un andador motorizado que pudiera ser controlado remotamente, en forma inalámbrica, pero que al mismo tiempo fuera ergonómico, seguro y estable para el usuario, para lo cual, además de un sostén de apoyo para los brazos, se ubicó un arnés, con lo cual la sujeción es total. El sistema incorpora dos motores, que mueven las ruedas delanteras, con dos giratorias atrás, lo que permite la maniobrabilidad.
Realizando una combinación de elementos mecánicos, electrónicos y de computación, los diseñadores lograron realizar un prototipo que denominaron “Andadera mo-torizada para asistencia motriz a niños con discapacidad”.
El andador ganó el Premio Hidalgo en Ciencia y Tecnología en la categoría de Innovación en 2016 y, tras su inscripción en el Registro de la Propiedad Industrial, los inventores se hallan planificando la producción masiva de su producto, el que, aseguran, tendrá un precio accesible, al menos para las instituciones que puedan valerse del andador.
Este padre de cinco hijos, tras la experiencia en la montaña, se ha transformado en un defensor a ultranza de la inclusión social y hasta se atreve a formular una propuesta interesante: que no existan Juegos Olímpicos y Paralímpicos sino que todos compitan en los mismos eventos y que exista un sistema de hándicaps (como en el Polo, por ejemplo) que equipare las posibilidades.
Comenta que se ha caído 1.500 veces, pero que lo importante es cómo uno se levanta de esas caídas.

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Prensa El Cisne