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Miércoles 26 de julio de 2017
Los perros y su efecto terapéutico Los perros y su efecto terapéutico
La inmensa mayoría de quienes han asociado a su vida alguna mascota saben lo que ellas brindan. En ese sentido, los perros ocupan un... Los perros y su efecto terapéutico

La inmensa mayoría de quienes han asociado a su vida alguna mascota saben lo que ellas brindan. En ese sentido, los perros ocupan un lugar de privilegio y respecto de las personas con discapacidad, los efectos benéficos de su presencia se multiplican.

Por ejemplo, es reconocida su influencia en los niños con Autismo en la mejora de muchas de las áreas críticas, tales como la interacción social, la concentración y la atención. También como guía para aquellos que tengan afectada su capacidad visual o simplemente como compañía en otros casos.
También se señala que quienes estén acompañados por ellos sufren de menos cuadros de depresión y mejoran los síntomas del estrés postraumático, el aislamiento social y muchos cuadros psicológicos.
Respecto de los aspectos conductuales, resultan benéficos para aquellos niños con problemas, aumentando su responsabilidad y disminuyendo las disrupciones.
Los aspectos inmunológicos son otro de los aportes positivos, dado que su presencia en el hogar implica menor frecuencia de enfermedades y también son menos frecuentes las alergias.
Un costado poco conocido es que muchos de ellos sirven como alerta en la detección de patologías. Entre otras, un artículo aparecido en el British Medical Journal indicó que más de un tercio de aquellos cuyos dueños son diabéticos cambian su comportamiento cuando caen los niveles de azúcar. Otro tanto afirman diversos artículos respecto del cáncer y otras enfermedades.
Para las personas con tendencia al sedentarismo, el simple hecho de sacarlos a pasear obliga a caminar, con lo que se mejora el estado físico, además de que acariciarlos y peinarlos ayuda a reducir la frecuencia cardíaca y la presión arterial.
En los casos de personas con discapacidad motriz, los perros entrenados se transforman, además de en una compañía, en una guía y hasta en un soporte para mejorar el movimiento, sobre todo con los niños.
Entrenados o no, grandes o pequeños, la asociación entre humanos y canes viene de larga data y la compañía de unos con otros ha probado aportar innumerables beneficios, se porte o no una discapacidad.

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Prensa El Cisne